La leucemia mieloide aguda (LMA) en la primera infancia (0-5 años) constituye un desafío clínico de alta complejidad debido a su comportamiento agresivo y al riesgo significativo de recaída posterior a los esquemas de quimioterapia convencional. En este contexto, el trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH) se presenta como una alternativa terapéutica consolidada para restaurar la función medular. La sangre de cordón umbilical (SCU) representa una gran ventaja para este grupo etario, dada la óptima relación entre la dosis de células nucleadas totales (TNC) y el reducido peso corporal del infante. Esta condición, sumada a la inmadurez inmunológica propia de la edad, favorece una recuperación hematológica eficiente y se asocia con una menor incidencia de enfermedad injerto contra huésped (EICH) grave. El propósito de esta revisión narrativa es describir la evidencia científica disponible sobre el uso de SCU en el tratamiento de la LMA pediátrica, identificando sus principales ventajas y limitaciones, e incorporando una descripción de los parámetros críticos de validación desde el área del laboratorio clínico. Los hallazgos integran los fundamentos biológicos de la enfermedad, los criterios de procesamiento celular y los protocolos de criopreservación, vinculando la relevancia de los procesos analíticos y el rol del bacteriólogo en la verificación de la viabilidad y la seguridad biológica del injerto.