Publicación: Cuantificacion de amonio para identificacion de hiperamonemias transitorias o errores innatos del metabolismo ( ciclo de la urea, acidemias organicas )1998
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El amonio es el producto final del metabolismo de las proteínas, que debe ser eliminado mediante dos vías: la vía oxidativa o de transaminación y la vía de desaminación oxidativa, para evitar su acumulación, tóxica para el Sistema Nervioso Central. Una forma de eliminar el Nitrógeno en mayor proporción es produciendo urea. La urea es un compuesto menos tóxico que el amonio, del cual se elimina gran cantidad de Nitrógeno. Para su formación se requieren diferentes enzimas distribuidas en varios órganos del cuerpo humano, como el intestino, hígado, riñón, cerebro y glóbulos rojos, entre otros. Las enzimas encargadas de realizar las transformaciones de los metabolitos implicados en la formación de la urea son: Carbamilfosfato sintetasa (CPS), Ornitincarbamil transferasa (OTC), Arginosuccinato sintetasa (ASAS), Arginosuccinato liasa (ASAL), Arginasa y la N-acetilglutamato sintetasa (NAGS). Esta última, aunque no forma parte del ciclo de la urea, es la encargada de producir el N-acetilglutamato presente en la formación del carbamilfosfato. Cualquier desequilibrio en la producción de estas enzimas lleva generalmente a un aumento en los precursores de la urea a cualquier nivel, siendo el más importante la acumulación de amonio (hiperamonemia) y, por consiguiente, el daño neurológico provocado por este compuesto. La hiperamonemia, sin embargo, no se debe únicamente a un déficit enzimático del ciclo de la urea. Otras causas incluyen: deficiencia de carnitina, acidosis metabólica, hipertensión periódica, intolerancia a la tiamina e hiperamonemia transitoria del recién nacido (HTR). La detección temporal de estos desórdenes es de vital importancia para lograr una mayor sobrevida y mejor calidad de vida del infante. Por ello, se debe realizar un diagnóstico oportuno con un seguimiento adecuado de los síntomas y signos del paciente, permitiendo la implementación de un plan diagnóstico que incluya todas las posibles causas de hiperamonemia, para esclarecer su etiología y llegar a un tratamiento certero y exitoso. Dicho plan incluye primordialmente la medición de amonio mediante una técnica cinética enzimática, seguida de cromatografía en capa fina para la detección de acumulación de aminoácidos, y posteriormente cromatografía de gases para la detección de ácidos orgánicos, con lo cual se puede descartar una acidemia orgánica o una alteración del ciclo de la urea como causantes de síntomas comunes a las hiperamonemias. Los síntomas más comunes de una hiperamonemia son: ataxia, retraso mental, letargia, irritabilidad, hipotonía, sonidos respiratorios anormales, vómito, espasticidad, rigidez, convulsiones, opistótonos, dificultad en la deglución, coma y muerte. El tratamiento se inicia con el fin de aumentar y mejorar la sobrevida del paciente. Se basa en el resultado de los exámenes realizados. En desórdenes del ciclo de la urea, se administran los sustratos disminuidos o ausentes según el bloqueo enzimático. De forma común, para cualquier desorden que ocasione elevación de los niveles de amonio, se incorporan sustancias colaboradoras en la eliminación del nitrógeno acumulado y se manipula la dieta en cuanto al contenido de nitrógeno. La hiperamonemia manifestada en algunos errores innatos del metabolismo, como las alteraciones del ciclo de la urea y las acidemias orgánicas, ocasiona daño neurológico y es responsable en gran medida de la morbimortalidad en la población infantil. Por esta razón, se requiere el estudio diagnóstico y la implantación de un tratamiento adecuado para minimizar las consecuencias en el paciente. En este trabajo se estudiaron pacientes con manifestaciones clínicas sugestivas de hiperamonemia. Algunos de ellos presentaron valores elevados de amonio, por lo que se procedió a identificar la causa mediante la medición de aminoácidos y ácidos orgánicos. Finalmente, se identificaron 24 casos de hiperamonemias, 2 de ellas causadas por acidemias orgánicas.


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