A lo largo de las últimas décadas, Colombia ha enfrentado una lucha prolongada contra grupos al margen de la ley, originalmente con ideales de cambio social, pero que con el tiempo se han transformado en actores involucrados en actividades ilícitas como el narcotráfico. El narcotráfico, al ser un negocio de alta rentabilidad por la prohibición internacional de las drogas, se ha convertido en una actividad esencial para la financiación de estos grupos, afectando principalmente a la población rural de zonas donde el Estado tiene poca o nula presencia. Entre los métodos más utilizados para combatir este fenómeno se encuentra la erradicación de cultivos ilícitos, dentro de los cuales destaca el uso de aspersiones aéreas con glifosato, una sustancia con probables efectos cancerígenos. El presente trabajo examina la relación entre estas fumigaciones y la vulneración del derecho fundamental a la salud de los habitantes de Argelia, Cauca, indagando las razones que llevaron a la institucionalización de este método como política pública, hasta hoy inefectiva, y las posibles alternativas que podrían ser menos perjudiciales para la salud de las personas que viven cerca de los cultivos ilícitos.